Hoy ha
comenzado mi viaje, aunque ya con anterioridad estaba haciendo de mi parte. En
la mañana he sido evaluado formalmente por mi médico, y me ha recomendado el
tratamiento a seguir, durante la consulta después de la tradicional batería de
preguntas que te hacen los doctores comenzó el examen físico. Fue bastante
detallado, la doctora se tomo su tiempo para examinar cada rincón de mi cuerpo
haciendo énfasis en el cuello, las manos, el abdomen, y los pliegues de mi
estomago, quizás para mí la peor parte seria el pesaje… inclusive más terrible
para mi, que el hecho de que durante la consulta la asistente de la doctora era
la misma secretaria con la que antes de entrar tuve una conversación bastante
dilatada como de 30 minutos, y ahora me estaba viendo ¡¡¡CASI DESNUDO!!!, pero
como dije antes más me preocupaba el peso, cuando me toco, el numero fue
desgarrador… 163.6 kg… no se imaginan lo que daría por qué ese 63 no estuviese
allí, pero esa es la realidad. Entender que sufro de obesidad mórbida es parte
de la solución, si no soy capaz de comprender realmente que tengo un problema
jamás podre darle solución, y creo que ese paso lo he dado ya, y se ha
reafirmado por el hecho de que 163.6 es un numero bastante “aplastante” ¿o no?
Pero este es el comienzo del viaje, ¡el comienzo del reto!, según lo que me
dijo la doctora, ella tiene ha tenido
pacientes muchísimo más obesos que yo y con muchos más problemas médicos que
yo, y aun así me ha asegurado que se han mejorado y han logrado vencer ese
cuadro, eso si, fue muy clara en determinarme que no será algo de 1 mes o 2…
sino una cosa de 1 año o quizás 2… No importa, mis decisiones me han llevado a
ser quien soy, asi que asumo las consecuencias de mis actos. Pero no miento
cuando digo que leer esa cifra en la pantallita del peso, fue desalentador.
Por
otro lado, irónicamente la doctora me tranquilizo de mi desaliento cuando me
tomo las medidas corporales… durante la medición de mi abdomen me dijo: “oye
pero tranquilo… de verdad no estás tan gordo”, yo con cara de incredulidad, la
mire y ella sin dejar que dijera palabra me respondió rápidamente: “Es que la
cinta métrica me alcanza para medirte todo… en otros pacientes tengo que
hacerles marcas porque son demasiado grandes para esta cinta métrica”…
estúpido e irónico, pero al final de la
tarde son para mí las primeras palabras de aliento.
Desde
hoy estaré en un régimen de alimentación aun más estricto, principalmente porque
según la doctora debo pasar primero por una etapa de desinflamación, por tanto
me adecuo una dieta para ello, que debo cumplir hasta el 18 de este mes, para
luego ajustarme el tratamiento. También me receto el medicamento ORLISTAT (o
algo así, ¿Qué difícil es leer la letra de los doctores no?) para la ansiedad,
por supuesto me refirió a un cardiólogo para colocar bajo evaluación mi tensión
estratosférica, aunque como mencione en una intervención anterior ya sabía que tenía que ir a uno, por lo tanto
eso no es novedad.
A
partir de aquí tratare de llevar este registro de toda esta “nueva aventura”
mía, para mi es una manera de ser fiel a todo esto, de asimilar y canalizar mi
problema. Ojala que tu que me lees me escribas diciéndome lo que piensas,
criticándome cuando debas criticarme, aconsejándome cuando creas que debas
aconsejarme, o inclusive haciéndome bulin, total creo que eso será parte del
camino, y debo transformarlo en una fortaleza.
